¿Cómo surge el proyecto? ¿Por qué eliges Tumaco como territorio para fotografiar?

Tumaco es un municipio del Pacífico Colombiano que queda relativamente cerca de mi ciudad de origen, Cali. Mi familia paterna se asentó allá hace muchos años y mi padre vive actualmente allá. Tumaco es una zona socialmente muy compleja, la pobreza llega al 70%, es el municipio más violento del país y es el lugar por donde más cocaína sale de Colombia. Aquí conviven pandillas, carteles de narcotráfico y disidencias de las FARC.

Soy afortunada por haber podido conocer Tumaco desde mi infancia; sin embargo siempre estuve ahí desde un lugar privilegiado y distante de alguna manera, ya que iba de vacaciones a un modesto hotel que regentaban mis abuelos. Para mi, Tumaco en mi memoria ha sido sinónimo de belleza, alegría y también de pobreza, basura y abandono.

Siento que tengo una deuda con Tumaco que es parte de mi historia y de vida. Tenía que contar algo de este lugar del mundo que tiene unos contrastes muy fuertes, interesantes y de los que se sabe muy poco. Quise hablar sobre la otra cara de la complejidad social que ahí hay, me interesaba la gente joven, los que están creciendo y dibujando sus sueños. Aquí hay retratados músicos, bailarines, videógrafos, estudiantes. Jóvenes que comienzan su vida adulta con esperanza y que sobre todo, resisten con valentía y dignidad a un contexto que les ha arrebatado todo.

La dignidad con la que has fotografiado a los jóvenes transmite esperanza por un futuro mejor, a pesar de la precariedad y la violencia del contexto, ¿qué es lo que deseas comunicar con este trabajo? ¿A quiénes diriges tu discurso?

A mi me interesa hablar de la fortaleza, de la dignidad, de la capacidad humana de crear y ser en medio de la carencia. Me interesa retratar la vida que florece con gracia y contundencia a pesar de todo. Me gusta pensar que al final, no todo nos puede ser usurpado. Al mismo tiempo, me interesa señalar la injusticia, el abandono y la desigualdad que hay en esta zona del país.

Mi discurso, en primera instancia, quisiera que llegara a la misma comunidad que he retratado. Me interesa que ellos se vean y se reconozcan en su riqueza. También me interesa crear lazos y generar intercambios. A algunos de los músicos y bailarines les he tomado fotos para sus redes sociales, para sus flyers virtuales, otros sacaron un cd con fotos que les tomé y también les he hecho retratos familiares ahora que hay varios con hijos recién nacidos. La mayoría de ellos no tienen álbumes familiares y aunque toman muchas fotos con sus celulares, estas por lo general se pierden porque nunca son guardadas en discos duros o son impresas. Sólo queda lo que ellos ponen en sus redes sociales.

Lo ideal para mi, sería  que este trabajo motivara a algunos jóvenes para que ellos mismos empiecen a retratarse y para que se interesen en contar sus historias. Es necesario que desde dentro de la misma comunidad haya fotógrafos o artistas que cuenten desde su propia perspectiva. Me gustaría poder armar talleres para dejar una semilla allá. Todo este proyecto es autofinanciado y aunque he dado algunos talleres, es necesario tener más presupuesto para poder armar algo de largo aliento y que pueda tener resultados al menos a mediano plazo.

Por otro lado me interesa que el trabajo se vea en todo el mundo, pero sobre todo en Colombia donde las comunidades afrodescendientes siguen siendo invisibilizadas, discriminadas y estigmatizadas.

¿Qué es la afrocolombianidad y cómo es su representación en la sociedad colombiana?

La población afro en Colombia es y ha sido una base fundamental en la construcción de la diversa identidad de este país, y también de su economía y su cultura. Es un pueblo poderoso que cada vez más está presente en la política, el arte, el activismo y el liderazgo social. Sin embargo, la población afrocolombiana sigue principalmente en las zonas más pobres y conflictivas del país donde el acceso a la educación, la recreación, y a la salud es prácticamente nulo. Ahora mismo (Enero del 2020) en el Municipio de Tumaco, donde hice este trabajo, hay una emergencia humanitaria por el desplazamiento forzado de  aproximadamente tres mil campesinos de las zonas rurales que han llegado sólo con lo que llevan puesto, a vivir a la zona urbana de Tumaco porque hay enfrentamientos armados entre grupos ilegales relacionados con el narcotráfico y la siembra de plantas de coca.Así hay casos semejantes en casi todo el pacífico colombiano y el Cauca que son regiones con población afrodescendiente e indígena en su mayoría.

Al mismo tiempo que suceden estas tragedias,aparecen mujeres increíbles y valientes como Francia Márquez,quien hace un trabajo reconocido mundialmente por la defensa del territorio y del medio ambiente en su región. Hay festivales de Música como el Festival de música del Pacífico Petronio Álvarez y de Cine, entre otros, que se especializan en temáticas afro y esto ha sido importante para la reivindicación yvisibilización de este universo tan interesante y admirable. Todavía falta muchísimo trabajo desde el gobierno y desde la sociedad misma para poder combatirel racismo, la desigualdad y los prejuicios asociados a esta comunidad. Pero las cosas ya están cambiando.

¿Sobre qué ideas y/o imágenes estás trabajando en la actualidad?

El año pasado gané la oportunidad de hacer una residencia artística en Gamleby, Suecia (Gamleby PhotoGrant). Antes de ir, vi una exposición del World Press Photo y ahí entre otros, un reportero había hecho un trabajo sobre algunos niños en Suecia que sufrían de algo que los médicos han llamado Síndrome de la resignación. Me fui a la residencia pensando sobre este fenómeno que ocurre exclusivamente en Suecia, donde algunos niños y adolescentes entran en una especie de sueño profundo al parecer como una reacción al miedo de no obtener los permisos para quedarse en Suecia y al pánico de tener que regresar a sus países en guerra. Pensar en esos niños fue de alguna manera pensar también en mi; en la sensación que me daba estar en un lugar completamente ajeno a mi cotidianidad y en mis ganas de entrar a ese sueño profundo, de detenerme para desconectarme de alguna manera de la vida.Ese sentimiento me acompañó durante todo el viaje y las fotos que tomé están relacionados con esto. Por ahora el proyecto se llama Cristal Box y está apenas empezando a tomar forma. Es probable que lo termine haciendo en video.